Sylvia (González) Hernández

BROWNSVILLE — Sylvia (González) Hernández, de 52 años, de Brownsville, TX, devota esposa, madre, abuela, hermana, tía, amiga y educadora, entró en el descanso eterno el lunes 13 de septiembre de 2021, rodeada de una familia amorosa.

Nació en Brownsville, TX, el 26 de octubre de 1968. Le precedieron en la muerte sus padres, Alfredo González Sr. y Herlinda C. González, su hermana Rosa Linda Silva y su hija, Maggie Angelyn. Quedan para apreciar su memoria sus hijos, Jasmin (Félix) Blanco y Johnny; nietos, Félix Alex y Liam y su esposo Juan José Hernández Sr.; hermanos, Diana Alicia Santana (+ Jesús), Norma Celia González, Graciela G. Cantú (Ramón), Alfredo González Jr. (Joann) y María Elvia Pérez (Eleazar), junto con numerosas sobrinas y sobrinos. La vamos a extrañar muchísimo.

Sylvia tenía una actitud alegre que alegraría el día de todos, y tenía la capacidad de hablar con los demás y ayudarlos a sanar. Cuando se trataba de Sylvia, no había extraños, solo personas con las que no había hablado. Sylvia era el tipo de amiga que no dudaría en echar una mano y tenía un entusiasmo por la vida que era muy evidente para todos los que la rodeaban. Todos querían estar donde Sylvia estaba, porque su positividad irradiaba y su alegría era contagiosa. Amaba la vida y todos la amaban. Sylvia tenía la capacidad de ver la belleza en todo lo que rodeaba su vida, se enfocaba en las bendiciones y los aspectos positivos, y cualquiera que hablaba con ella salía con un halo de positividad. No importaba lo que estuviera pasando en su vida; sus fuertes convicciones y su fe en Dios ayudaron a guiarla a través de cualquier obstáculo.

Sylvia estaba muy orientada a la familia. Le encantaba pasar tiempo con su familia y su orgullo y alegría eran sus hijos y nietos. Todos los miembros de su familia sabían que Sylvia era un faro de estabilidad y positividad, y que si alguna vez necesitaban a alguien, la tía Sylvia estaría allí para ellos. Cuidó a sus sobrinas y sobrinos como si fueran sus propios hijos, y esto es evidente en el amor y el aprecio que sienten por ella. Sylvia fue una cuidadora increíble; evidenciado por su tierno cuidado y amor que le dio a su hermosa hija Maggie. Su hermano y sus hermanas significaban el mundo para ella, y Sylvia sabía que su vínculo era eterno.

Durante sus 28 años de enseñanza en Homer Hanna High School, Sylvia brindó a los estudiantes no solo una educación excepcional, sino también su impresionante capacidad para conectar el aprendizaje de los estudiantes con sus vidas. Pudo empoderar a los estudiantes y les mostró cómo la educación los ayudaría a tener éxito. Muchos estudiantes regresaban solo para ver a Sylvia y decirle cómo ella moldeó sus vidas y ayudó a guiarlos. No solo fue una maestra increíble, sino también una mentora increíble. Durante su mandato, tuvo numerosos profesores en formación a los que ayudó a orientar y capacitar. Les mostraba cómo llevar a cabo las lecciones y ayudar a mantener el orden en el aula, cómo ayudar a los estudiantes y, sobre todo, cómo tener gracia. Estos estudiantes de maestros se convirtieron ellos mismos en maestros y, después de ver a Sylvia, supieron que habían tomado la decisión correcta al ser educadores.

Sylvia vivirá en nuestros corazones y en nuestros recuerdos y nunca será olvidada.

La visita se llevará a cabo el jueves 23 de septiembre en Sunset Memorial Funeral Home. Las visitas familiares serán de 12 a 1 p.m. Las visitas públicas serán de 1 a 8 p.m. con un rezo del Santo Rosario que se rea-lizará a las 7 p.m. Se llevará a cabo una misa fúnebre el viernes 24 de septiembre a las 10 a.m. en la parroquia El Señor de la Divina Misericordia, en 650 E. Alton Gloor. El entierro seguirá en Buena Vista Burial Park a las 11 am. Los servicios funerarios están bajo la dirección de Sunset Memorial Funeral Home and Cremination, en 657 Springmart Blvd. 956-350-8485.