Por WILL GRAVES Associated Press

Con tiempo de sobra y un gimnasio de clase mundial a su disposición tras el aplazamiento de los Juegos Olímpicos de 2020, Simone Biles se puso a experimentar para romper la monotonía de los entrenamientos. Fue así que un salto que de vez en cuando probaba para divertirse — el “Yurchenko double pike” — empezó a insinuarse como una que la estadounidense sería capaz de ejecutar en una competición oficial.

¿Y qué importa si sólo hombres lo habrían logrado? ¿Y qué importa que la Federación Internacional de Gimnasia no le daba al salto una calificación propia de su grado de complejidad? El salto existe. Biles podía hacerlo. ¿Por qué no intentarlo? Así que no quiso esperar más. Decidió hacer historia.

Otra vez.

Con las manos dando la impresión de estar magnetizadas a sus muslos, Biles tomó vuelo. Completó el “Yurchenko double pike” durante su victoria en el US Classic la noche del sábado. La campeona mundial y olímpica de 24 años generó tanto impulso que hizo un par de giros antes del aterrizaje, esbozando una sonrisa de alivio.

Prepárense para añadir otro elemento al código de puntos de la gimnasia, aunque ella piensa que el valor de 6.6 que se otorga por tomar el “Yurchenko double pike” — apenas un poco por encima de saltos de menor dificultad — es lo más elevado posible.

“Eso corresponde a ellos (la Federación Internacional de Gimnasia), no yo”, dijo Biles. “Tiene un código liberal de puntos, y ahora se enojan que la gente lo exceda”.

Y nadie brilla más en la gimnasia artística que Biles. Su anotación combinada de 58.400 en su primera competición en más de 18 meses fue por lejos la mejor de la noche, aunque tuvo que acortar su rutina en el ejercicio de piso y se fue de más en las barras asimétricas.

“La verdad es que no estoy para nada molesta”, dijo.

No debe estarlo. Tras haber ensayado el ‘Yurchenko double pike’ durante el último año y exhibirlo en un entrenamiento el viernes — maniobra que captó la atención de gente como el astro de la NBA LeBron James — Biles lo hizo oficial frente a rivales que tratarán de acompañarle en el equipo olímpico de Estados Unidos este verano.

No fue del todo perfecto. Pero sabe que tendrá más oportunidades en los próximos dos meses. Aunque no está de acuerdo sobre el criterio para calificarlo, recalcó que no tiene la intención de renunciar a repetirlo.

“Sé que no es el correcto, pero lo puedo hacer”, dijo Biles. “¿Por qué no debo mostrar mi habilidad técnica y física”.