Por RICK KELLEY
Redacción

Los céspedes crujientes y los arbustos secos y polvorientos pueden ser el menor de nuestros problemas aquí en el Valle del Río Grande a medida que la persistente sequía continúa intensificándose.

Todo el valle está en algún nivel de sequía, que oscila desde una sequía moderada a lo largo de la costa del Condado de Cameron hasta una sequía severa en el resto de los Condados de Cameron y Willacy, y el oeste de Willacy y la mitad sur del Condado de Hidalgo están en una sequía extrema.

Y es peor en otros lugares, con el norte del Condado de Hidalgo, el sur del Condado de Brooks y el oeste del Condado de Starr en las garras de una sequía excepcional, las condiciones continúan durante unas 100 millas río Bravo hacia Laredo.

Las malas noticias están contenidas en la actualización del 8 de abril del Monitor de Sequía de EEUU.

“La principal preocupación en este momento son los incendios forestales porque las cosas están empezando a secarse y calentarse, y ya ha habido algunos incendios considerables en el sur de Texas”, dijo el jueves John Neilsen-Gammon, climatólogo del estado de Texas. “También significa que no hay mucho forraje para el ganado y otros animales, y es la época del año en que cultivos como el algodón son realmente sensibles a tener suficiente humedad en la capa superior del suelo para establecerse”.

“Así que esas son las preocupaciones inmediatas”, agregó. “A medida que las temperaturas se vuelven más cálidas, la humedad se agota muy rápidamente por la vegetación que hay. Estamos viendo algunos impactos ahora y veremos impactos muy importantes en uno o dos meses más si las condiciones secas permanecen”.

Productores preocupados

Ya aquí en el Valle los cultivadores de algodón están preocupados, particularmente aquellos que cultivan algodón de tierras secas, lo que significa que no tienen riego disponible. Gran parte de la superficie cultivada de sorgo de grano de la zona también es un cultivo de secano.

“En Texas tenemos una gran sequía”, dijo Juan Enciso, profesor asociado del Centro de Investigación y Extensión de Texas A&M AgriLife en Weslaco. “Al estar en esta área, la sequía es parte de nuestro, diré, clima natural, siempre y cuando no sea demasiado prolongada ni excesiva”.

“Pero estamos empezando a llegar a un punto en el que las personas que tienen ganado, los agricultores de tierras secas, necesitan que llueva ahora mismo aquí, y los encargados del riego, es posible que todavía estén bien hasta este momento, pero creo que eso cambiar bastante rápido”, agregó

Secándose todo

De los 254 condados de Texas, todos menos unos 20 se encuentran en algún tipo de condiciones de sequía, y las peores se encuentran aquí en el Valle y Far West Texas.

La sequía excepcional en Nevada, Nuevo México y Colorado muestra que Texas no está solo con este problema y, si es posible, las condiciones son aún peores, ya que han persistido durante un período mucho más largo.

“Tuvieron muy poca precipitación el verano pasado y La Niña es desfavorable para las lluvias en todo el sur de los Estados Unidos”, dijo Neilsen-Gammon. “Tuvieron un invierno seco también, así que obviamente esa no es una buena combinación, verano seco e invierno seco”.

“Al menos el sur de Texas tuvo un verano bastante húmedo en algunos lugares”, agregó. “Hubiera sido bueno si se hubiera distribuido de manera más uniforme en el tiempo, pero equivalía a un verano húmedo”.

Peor en el oeste

La región de Oeste la cual está en tales problemas ha estado plagada de crecientes sequías e incendios forestales durante las últimas dos o tres décadas.

Algunos creen que esta zona Oeste ha estado anormalmente húmeda durante los últimos cientos de años, coincidiendo con la llegada de los españoles en el siglo XVI. La región puede estar volviendo a lo que sabemos que son normas históricas.

“Ciertamente vimos períodos secos más prolongados durante la primera mitad del último milenio que en la segunda”, dijo Neilsen-Gammon. “Digo ‘vimos’, bueno, podemos decirlo por los anillos de los árboles … pero publicamos una investigación el año pasado que muestra que, esencialmente con el cambio climático, podemos esperar que la humedad caiga a esas condiciones secas de forma permanente. En lugar de ser una sequía prolongada temporal, cambiará a condiciones permanentemente más secas”.

Verano largo y seco

Un problema aquí en el Valle, y en el sur de Texas en general, es que nuestros meses de verano no proporcionan mucha precipitación en promedio — salvo una perturbación tropical como el huracán Hanna el año pasado.

Desde abril a agosto, Brownsville recibe solo 11.76 pulgadas de su promedio anual de 27.44 pulgadas, Harlingen solo 11.76 pulgadas de sus 27.49 pulgadas anuales y McAllen recibe 10.38 pulgadas de su precipitación anual total de 22.2 pulgadas.

El pronóstico del tiempo para este próximo período para 2021 es para condiciones calurosas e inusualmente secas.

Ya se están sintiendo condiciones de sequía en los lagos Amistad y Falcon, los cuales proporcionan agua potable a gran parte del Valle del Río Grande en ambos lados de la frontera. El jueves, el Amistad estaba al 36 por ciento de su capacidad y el Falcon al 14 por ciento.

“Los niveles del lago en Amistad y Falcon están bajando, por lo que no estamos muy bien en términos de lluvia”, dijo Enciso.

rkelley@valleystar.com