Agencia Reforma

Oscar Uscanga
Agencia Reforma
PLAYA DEL CARMEN, QR 01-Apr-2021 .-Grupo Xcaret admitió que la muerte del niño Leonardo Luna Guerrero, tras ser succionado por un filtro del sistema acuático, se debió a un error humano en el parque Xenses de Solidaridad (Playa del Carmen), Quintana Roo.

La empresa emitió este jueves un segundo comunicado en el que asegura que en el parque sí cuentan con protocolos de seguridad inmediata y paramédicos, luego de la denuncia que hicieron familiares del menor.

“Un error humano ocasionó la falla que condujo a este accidente, tras el cual de inmediato se activaron nuestros protocolos de seguridad y paramédicos de planta acudieron al lugar para aplicar los primeros auxilios y trasladar al menor al hospital”, afirmó la empresa.

Se añadió en la información que se encuentran el área de Seguridad Integral Corporativa, la de Ingeniería y de Mantenimiento Avanzado analizando alternativas para evitar que el sistema succione a otra persona, como ocurrió el 27 de marzo con el niño de 13 años.

“En la investigación realizada, pudimos determinar un error humano al realizar unos arreglos no autorizados en la zona del accidente. Queremos expresar nuestra total disposición para colaborar con las autoridades competentes para esclarecer cualquier responsabilidad”, señalaron.

Sin embargo, en la respuesta oficial no se menciona nada sobre la acusación de que presuntamente empleados de su área jurídica presionaron, junto con la Fiscalía General del Estado, a la familia del niño para firmar un perdón legal para darles el cuerpo.

Ayer, Miguel Ángel Luna Calvo, padre del menor, afirmó a REFORMA que le condicionaron la entrega del cuerpo de Leonardo, a cambio de firmar un perdón legal a la empresa por el error de dejar sin tapa el filtro en la atracción ‘Riolajante’.

“Que si no presentaba una comparecencia respecto al perdón del parque el cuerpo no era factible que me lo dieran. El domingo firmé, estuve ahí en la Fiscalía porque la encargada de eso en Fiscalía me dijo: ‘si usted no firma con el proyecto inicial del perdón, usted va a tener a su hijo mucho tiempo aquí”, afirmó.

“Leo”, como se le decía de cariño al niño en Durango, viajó junto con los otros cinco integrantes de la familia Luna Guerrero a Quintana Roo para festejar que habían vencido al Covid-19.

Miguel Ángel (padre), la madre Hilda y los hermanos Ivanna, Miguel y Valeria vieron cómo en un instante Leonardo desapareció, pero pensaron que estaba escondiéndose, jugando una broma.

Segundos después, su padre se dio cuenta que el menor fue succionado por el sistema acuático, ingresó a ese hueco, vio a su hijo inconsciente y con la pierna destrozada, y lo sacó para darle primeros auxilios.

“Leo” falleció un día después, el 28 de marzo, en un hospital privado de Playa del Carmen, su cuerpo fue trasladado a Durango hasta el 30 de marzo, y ese mismo día fue despedido con una misa católica.