Bradley Freeman Jr., nativo de Brownsville, está dando vida al títere negro de Barrio Sésamo “Wesley Walker” como parte de “Coming Together”, el compromiso continuo con la justicia racial de Sesame Workshop.

El joven de 22 años, graduado de la Preparatoria Veterans Early College, recuerda haber sido titiritero desde que tenía 6 años. Ahora que reside en San Antonio, espera que su personaje, Wes, como lo llama, ayude a las familias en la casa a iniciar la conversación sobre la raza.

Wesley es un niño de 5 años que acaba de mudarse a Barrio Sésamo con su padre Elijah. Freeman describe a este personaje como imaginativo, divertido, hiperactivo y con muchos sentimientos.

“Él y su familia tienen una relación muy saludable, por lo que pueden hablar sobre las cosas”, dijo Freeman en una entrevista.

“A través de ellos hablando de estas cosas que sienten, son capaces de iniciar la conservación, específicamente sobre la raza. Lo cual es fantástico, porque muchas familias y padres necesitan saber, o les encantaría saber, un ángulo para hablar de esto con sus hijos. Así que me siento honrado de ser parte del equipo que está ayudando a las familias a comprender cómo pueden iniciar esta conversación, para que todos podamos fortalecernos juntos”.

Freeman dijo que recuerda haber estado comprando en Target cuando recibió el correo electrónico de que obtuvo el papel. En este sentido, señaló que antes de la audición para el papel había recibido una llamada de Martin Robinson, un titiritero que ha actuado en Barrio Sésamo desde 1981, preguntándole cómo le estaba yendo. Finalmente, los productores del programa le pidieron que hiciera una audición para estos nuevos personajes en Sesame Workshop.

Sesame Workshop es la organización sin fines de lucro detrás de ‘Sesame Street’, una comunidad construida sobre la diversidad, la equidad y la inclusión, donde creadores, educadores, socios y personajes inolvidables se unen en una misión para ayudar a los niños a crecer más inteligentes, más fuertes y más amables, dice el sitio web oficial.

“ Oh, Dios mío, las palabras ni siquiera pueden describir cómo me sentí. Estaba tan emocionado, extasiado, nervioso, honrado y asustado. Tuve todas las emociones a la vez “, dijo Freeman.

“ Fue tan estimulante, fue increíble. Tuve que llamar a todos mis amigos y les dije: ‘Chicos, lo hice, de hecho lo hice. Puedo tener mi propio personaje en Barrio Sésamo ‘y todos perdieron la cabeza, casi más que yo”.

Freeman dijo que Barrio Sésamo es parte de la cultura estadounidense y ser parte de esta iniciativa es un gran honor para él. Asimismo explicó que programas como este ayudan a iniciar la conversación racial y, como sociedad, cuanto más hablamos de ello, más fácil es encontrar dónde están los problemas y poder resolverlos.

nreyna@brownsvilleherald.com