El último integrante del jurado fue seleccionado el martes y se fijó el 29 de marzo como fecha para los argumentos iniciales.

El proceso tardó más de dos semanas y estuvo complicado por la intensa atención mundial centrada en la muerte de Floyd incluso antes de que la municipalidad de Minneapolis accediera a pagar una indemnización de 27 millones a la familia de Floyd.

Los abogados de parte y parte, junto con el juez, evaluaron a más de 100 candidatos para integrar el jurado y descartaron a la mayoría debido a que reconocieron tener fuertes opiniones sobre la muerte de Floyd, un hombre negro que murió después de que un policía blanco, al intentar arrestarlo, lo sujetó contra el piso apretándole el cuello con la rodilla.

Hay en total 15 jurados: 12 de ellos deliberarán, y habrá dos reemplazantes. El otro será excusado el día que empiece el juicio si los otros 14 siguen estando disponibles.

El policía Derek Chauvin está siendo enjuiciado en relación con el suceso ocurrido el 25 de mayo del año pasado, cuando Chauvin le apretó el cuello a Floyd por nueve minutos a pesar de que Floyd estaba esposado y repetía agritos que no podía respirar. El video le dio la vuelta al mundo y desató protestas en Minneapolis y en otras ciudades. Algunas de las protestas fueron violentas.

El último jurado en ser seleccionado es un hombre casado, contador de profesión, quien dijo tener inicialmente una imagen negativa de Chauvin, pero asegura poder dejar sus opiniones a un lado para evaluar el asunto con imparcialidad.

Relató que el caso conllevó a discusiones en su sitio de trabajo sobre el racismo, y decidió aprender más y leyó un libro sobre el tema. Aclaró que respeta mucho a la policía y que tiene una imagen positiva del movimiento Black Lives Matter. Manifestó que entiende a los deportistas que se hincan sobre una rodilla durante el himno nacional en protesta contra la injusticia social, pero “preferiría que expresen sus opiniones de otra manera”.