WASHINGTON, D.C. — Un año después de que el coronavirus paralizó prácticamente por completo a Estados Unidos, el presidente Joe Biden utilizó su primer discurso en horario estelar el jueves para anunciar su plan de que todos los adultos sean elegibles a la vacuna para el 1 de mayo y “comenzar a marcar nuestra independencia de este virus” para el 4 de julio. Les ofreció a los estadounidenses nuevas esperanzas y volvió a pedirles su ayuda.

Desde la Sala Este de la Casa Blanca, Biden anunció medidas para acelerar las vacunaciones, incluyendo suspender los requisitos de elegibilidad, desplegar 4.000 tropas adicionales para colaborar con las labores de inoculación, y permitir que más personas — como veterinarios, dentistas y estudiantes de medicina — apliquen las vacunas.

Ordenó también el envío de más dosis a unos 950 centros de salud comunitarios y a unas 20.000 farmacias minoristas, para facilitar que las personas se vacunen más cerca de su casa.

Su objetivo: Permitir que los estadounidenses se reúnan, al menos en pequeños grupos, para celebrar el 4 de julio y “que este Día de la Independencia sea verdaderamente especial”.

Biden conmemoró el primer aniversario de la llegada de una pandemia que ha cobrado más de 530.000 vidas en Estados Unidos y ha alterado la vida de incontables personas.

“Aunque fue distinto para todos, todos perdimos algo”, dijo Biden, al describir el último año como un “sufrimiento colectivo, un sacrificio colectivo”.

Horas antes el jueves, el mandatario promulgó un paquete de apoyo por 1,9 billones de dólares el cual, señaló, ayudará a que Estados Unidos derrote al coronavirus y a que la economía se recupere. Algunos estadounidenses podrían empezar a recibir cheques este fin de semana.

“Esta ley histórica es acerca de reconstruir la columna vertebral de este país”, dijo Biden al firmar el proyecto de ley en la Oficina Oval.

Lo más destacado para muchos estadounidenses son las cláusulas que brindan hasta 1.400 dólares en pagos directos a la mayoría de las personas, y la extensión de la entrega de los subsidios de emergencia por desempleo de 300 dólares semanales hasta principios de septiembre.

El proyecto de ley también incluye la expansión de créditos fiscales durante el próximo año para los niños, cuidado infantil y licencia familiar —algunos de los cuales los demócratas han dicho que les gustaría que sean permanentes_, además de fondos destinados a los inquilinos, a programas de alimentación y al pago de los recibos de servicios públicos de la población.

En su discurso nocturno, Biden dijo que conforme sigan aumentando los suministros de la vacuna, ordenará a los estados y territorios que todos los adultos sean elegibles para vacunarse antes del 1 de mayo. Estados Unidos espera la entrega de dosis suficientes para esos 255 millones de adultos a finales de ese mes, pero el proceso de aplicar dichas dosis tomará tiempo.

Biden dijo que su gobierno lanzará un sitio web que ayudará a las personas a encontrar dosis, diciendo que con ello evitará las frustraciones para que ya “no tengan que pasar día y noche buscando una cita”.

A pesar de que ofreció optimismo, el mandatario dejó en claro que el plazo del 4 de julio era únicamente para reuniones pequeñas, y se requiere la cooperación de los estadounidenses para seguir con el uso de mascarillas, mantener la distancia social y apegarse a las directrices federales para frenar la propagación del virus a corto plazo. También les pidió que se vacunen en cuanto sean elegibles.

“No es el momento para no seguir las reglas”, afirmó, advirtiendo que aún existe la posibilidad de un retroceso justo en un momento en que el país está a punto de derrotar al virus.

“Necesito de ustedes, del pueblo estadounidense”, añadió. “Los necesito. Necesito que todo estadounidense haga lo que le corresponde”.

La Cámara de Representantes dio la aprobación legislativa final al paquete de ayuda con una votación de 220 a favor y 211 en contra el miércoles, siete semanas después de que Biden asumió el cargo y cuatro días después de que el Senado le dio el visto bueno a la medida. Los legisladores republicanos en ambas cámaras se opusieron a la propuesta de manera unánime, señalando que era excesiva, repleta de políticas liberales y que no tomaba en cuenta las señales de que las crisis están disminuyendo.