Con el ingreso de solicitantes de asilo a Estados Unidos a partir de este miércoles, el alcalde de la ciudad de Brownsville, Trey Méndez, expresó su preocupación sobre casos de COVID-19 que pudieran presentarse entre los inmigrantes.

Este miércoles, en sus redes sociales Méndez publicó que “hace unas semanas, comencé a pedirle a la Administración que examinara a estos individuos para detectar COVID antes de liberarlos en Brownsville”.

“Afortunadamente, estuvieron de acuerdo y la semana pasada los funcionarios de la Casa Blanca me informaron que todos serán evaluados en México. Si son positivos, no se les permitirá cruzar”, dijo Méndez.

El gobierno del presidente Joe Biden dirigió el sistema de asilo para que vuelva a funcionar como lo hizo durante décadas al permitir que un grupo de solicitantes quedara en libertad dentro de Estados Unidos, poniendo fin a la larga espera de los migrantes en México y deshaciendo una política del expresidente Donald Trump para contener la inmigración.
Las 25 personas que ingresarán son parte de unos 25 mil solicitantes de asilo con casos activos en el programa “Permanecer en México” que ahora aguardarán sus audiencias en Estados Unidos, en lugar de hacerlo en territorio mexicano.

“ A partir de mañana (miércoles), las personas del campamento de migrantes en Matamoros comenzarán a ser liberadas, con excepción de aquellas cuyo caso ya ha sido denegado por la corte”, dijo Mendez, agregando que “hay un total de unas 700 personas en el campamento, 25 de ellas serán entregadas a las autoridades mañana y luego la operación se ampliará durante un total anticipado de 10 días”.

Según la publicación de Mendez, la prueba de COVID-19 que se les realizará a los solicitantes de asilo “es una buena noticia que ayuda a evitar cualquier problema importante de salud pública para los ciudadanos de Brownsville”.

Aparte de este grupo, otros solicitantes de asilo que vienen como unidades familiares han estado llegando durante aproximadamente tres semanas a un promedio de aproximadamente 60 por día. Estos individuos también están siendo evaluados con una tasa de positividad muy por debajo del 10 por ciento. Por lo general, la mayoría partirá de Brownsville en unas 12 horas. Los que dan positivo son puestos en cuarentena, dijo Mendez.