El plan implica movilizar a miles de empleados y contratistas de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, el Departamento de Defensa y otras agencias federales. Esas dependencias ya han estado proporcionando dinero, personal o apoyo logístico para muchos esfuerzos de vacunación estatales y locales.

Hasta ahora, se han administrado poco más de 46 millones de dosis en Estados Unidos, y el objetivo del gobierno federal es aumentar el ritmo a 1,5 millones de dosis diarias.

El coordinador de la Casa Blanca contra el COVID-19, Jeff Zients, dijo a los gobernadores en una teleconferencia esta semana que el gobierno federal llevará más vacunas a los estados. Para la próxima semana, se enviará a los estados un total de 11 millones de dosis, un aumento de medio millón en comparación con esta semana.

Más de 480.000 estadounidenses han muerto hasta ahora del coronavirus. Se han infectado unos 27 millones.