CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Al menos dos de las 19 personas asesinadas a tiros y calcinadas en territorio de México cerca de la frontera con Estados Unidos eran migrantes guatemaltecos, confirmó el sábado la Fiscalía General de Justicia del estado de Tamaulipas. Otras dos de las cuatro víctimas identificadas eran mexicanas, señaló la fiscalía en un comunicado sin proporcionar el nombre de ninguna. Los resultados del forense confirmaron los temores de varias familias de una comunidad rural indígena en Guatemala las cuales dijeron haber perdido la comunicación con 13 migrantes la semana pasada cuando se dirigían hacia Estados Unidos.

Los cadáveres fueron encontrados el 22 de enero en una camioneta calcinada en un camino de terracería en el estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos. La camioneta tipo pick up tenía 113 impactos de bala. De los 19 cadáveres examinados, se determinó que 16 corresponden al sexo masculino, uno al femenino y dos pendientes de precisar debido al alto grado de calcinación. Esta matanza colectiva recordó la de 72 migrantes perpetrada en 2010 cerca de la localidad de San Fernando, también en Tamaulipas, donde actúan diversos grupos delictivos. La repetición de una masacre de ese tipo era una de las mayores preocupaciones del gobierno mexicano.

En 2019, el presidente Andrés Manuel López obrador había declarado: “No queremos que se repitan casos lamentables, horrendos, como los de San Fernando”.

Los parientes de los migrantes que salieron del departamento de San Marcos, en el suroeste de Guatemala, están convencidos que 13 de los 19 cadáveres calcinados son de sus seres queridos. Algunas familias ya erigieron altares tradicionales en memoria de los fallecidos con flores y fotografías.

Algunas familias en Guatemala dijeron haber recibido llamadas del contrabandista de migrantes que trasladaba al grupo de 10 hombres y tres mujeres hacia el norte. El hombre les dijo que sus parientes estaban muertos. Las familias dijeron haber perdido la comunicación con sus migrantes alrededor del 21 de enero. Se desconoce por qué fueron asesinadas las 19 personas. Existen casos en los que grupos narcotraficantes cobran a los contrabandistas por cruzar su territorio, y secuestran o asesinan a los migrantes cuyos contrabandistas no hicieron el pago.

La localidad de Camargo, la zona donde fueron encontrados los cadáveres, es desde hace tiempo territorio en disputa entre grupos delictivos rivales así como un punto importante para el tránsito de narcóticos y migrantes. Grupos del crimen organizado buscan controlar franjas en la zona limítrofe porque cobran por cualquier cosa cruce la frontera.

Camargo se ubica cerca de un territorio que desde hace tiempo está controlado por facciones del cártel del Golfo y en los últimos años remanentes de los Zetas conocidos como el cártel del Noreste intentan dominar la región.

En agosto de 2010, miembros del cartel de los Zetas detuvieron dos camiones de carga con remolque que transportaban a docenas de migrantes, principalmente centroamericanos, y se los llevaron a una finca en San Fernando.

Como los migrantes se rehusaron a trabajar para el cartel, fueron vendados de los ojos, atados, tirados al piso y asesinados a tiros.