¡Él está vivo, Resucitó y vive dentro de ti!

Especial para El Nuevo Heraldo


¡Él está vivo, Resucitó y vive dentro de ti!
-Cortesía

La resurrección de Jesús es la celebración más importante para todos los cristianos, ¡El está vivo, Resucitó! Es la buena nueva que hemos predicado desde hace más de dos mil años. 

En años pasados el día de hoy en todas las capillas, iglesias y templos, se llenaban los altares de flores de todos los colores que representan la vida, y la alegría de saber que Jesús está vivo, la feliz conclusión al drama que vivimos durante la Pasión y muerte de Jesús, la alegría inmensa que sigue al dolor. Sin Resurrección nuestra fe no tendría razón de ser. 

Los Apóstoles de Jesús comenzaron su predicación anunciando este hecho indiscutible: Jesús de Nazaret, quien fue clavado en una cruz, muerto y sepultado, ¡resucitó!. Cuando visitaron la tumba de Jesús, la encontraron vacía, ¡sabemos que está vacía! Jesucristo se fue, se fugó, se salió, resucitó. Todo su mensaje giro alrededor de esa noticia. 

El día de hoy celebremos en casa este gran acontecimiento, el aniversario del triunfo de Cristo, si no te es posible llenarla tu casa de flores, adórnala con colores vivos, ya sea cambiando las cortinas, cojines de todos colores en tu sala, agregando color a la mantelería del comedor y la cocina, y colocando todos las figuras festivas de Pascua en tu jardín o las ventanas que dan a la calle. 

Este día festejemos el triunfo sobre el dolor, pues así como todos y cada uno de nosotros hemos experimentado el dolor y la incertidumbre en nuestra vida, tal vez porque nos encontramos atrapados en la adicción a las drogas o al alcohol, tal vez porque vivimos en adulterio, o porque no podemos superar la depresión que nos ha causado la muerte de un ser querido, o el abandono del esposo, o porque nos hemos enterado que padecemos cáncer; el día hoy es el día de la esperanza universal, es el día en que Jesús nos demuestra que hay vida después de la muerte, que hay un nuevo horizonte para la vida y un nuevo sentido para la muerte, por eso debemos demostrar nuestra alegría y compartir la buena nueva. 

San Pablo nos dice que “aquel que ha resucitado a Jesucristo devolverá asimismo la vida a nuestros cuerpos mortales”. Y es con esta esperanza que debemos vivir nuestros sufrimientos, pensando que todo es poco en comparación de lo que padeció Jesús, y que junto a Él estaremos cuando nos llegue nuestra hora. 

Nuestra fe procede de los primeros que creyeron, que vieron a Jesús resucitado, que comieron junto a Él, que lo tocaron, y que empezaron a propagar esa buena nueva. 

Este año desde nuestro hogar, cada uno en su “trinchera” luchando por acabar la propagación del COVID-19, demostremos nuestra fe al vestirnos de colores y celebrar con la familia, aunque sea de forma virtual, reunámonos alrededor de la mesa y festejemos. 

Hagamos este día lo más especial que podamos, si hay pequeños en casa, dejémoslos que pinten, dibujen, inflen globos y hagan la búsqueda de huevos de pascua por toda la casa, que vean en ti la alegría, pues Cristo ha resucitado y ¡vive dentro de ti! 

¡Vive un dia a la vez!…ignite the moment!…y recuerda que Dios te ama y yo también.

Mons. Juan Nicolau Mesquida, PhD. STL 

Es psicoterapeuta 

familiar y consejero 

profesional con licencias