Grupo de mujeres inicia proyecto DAMAS en Brownsville

Por AURORA OROZCO/El Nuevo Heraldo


El grupo de mujeres miembros del nuevo proyecto DAMAS posan para la fotografía en su primer reunión oficial en el edificio de la Academia de Artes Escénicas en el centro de Brownsville.

-Por AURORA OROZCO/El Nuevo Heraldo

BROWNSVILLE — En una ceremonia llena de emoción, el pasado viernes se inauguró el proyecto DAMAS, dentro del marco del Día Internacional de la Mujer.

“Si me hubieran dicho por lo que iba a pasar, no lo creería, pero aquí estoy, aprendiendo y valorando”, dijo una de las integrantes de DAMAS durante su participación en el evento, que dio inicio oficialmente al grupo que busca empoderar a las mujeres dentro de la danza, la actuación, la música, el arte y sociedad en la comunidad.

En su primer reunión en la Academia de Artes Escénicas en Brownsville, el grupo dirigido por Hilda Ledezma, directora del Centro Cultural Carlotta K. Petrina, tuvo como invitada a la periodista Aurora Orozco del periódico El Nuevo Heraldo de Brownsville, quien dirigió un mensaje de motivación a las asistentes.

Como parte de la ceremonia, el grupo de mujeres Voces Petrina leyeron historia personales, mostrando sus experiencias ante los asistentes, quienes en ocasiones quedaban en silencio ante el dolor que manifestaban.

“Mi historia es cortita, pero muy triste”, dijo Paulita de 77 años. “Sufrí de violencia familiar por 48 años, desde que me casé”.

Sentada frente a los asistentes, vistiendo playera color rosa y un sombrero, igual que sus compañeras, la mujer leyó su pequeña historia.

“Buscaba una relación estable, tenía la ilusión de formar un hogar, sin saber que me había casado con un hombre machista y manipulador, que me decía: ‘si no eres mía, no eres de nadie’”, leyó Paulita.

El silencio permanecía en el salón mientras escuchaban a Paulita. “Un día, con la vision borrosa por la sangre de las heridas le dije a mi esposo que ya no dejaría que me maltratara a mi y a mis hijos. Pero ya era demasiado tarde. Sufrí depresión, estrés y se me diagnosticó cáncer. Fue hasta que murió mi esposo cuando ví la luz de Dios”.

Las historias fluyeron. Algunas arrancaban sonrisas, pero la mayoría, arrancaron algunas lágrimas.

La celebración del Día de la Mujer en el edificio recién inaugurado en el Centro Histórico de Brownsville, con un costo de alrededor de 7 millones de dólares, albergó todas las emociones de particpantes y asistentes la mañana del viernes.

El silencio por momentos se rompía, como cuando Francis, otra de las participantes dijo: “Quiero contarles una historia de amor, porque en estos días ya nadie cuenta historias bonitas”.

Pero, esa bonita historia de amor, terminó opacada cuando para finalizar, se escuchó la voz de la última particpante, la que permaneció sentada al final de la fila, y con voz dulce comenzó a leer.

“No, no por favor, no me dejes, soy una pobre niña indefensa. No puedo valerme por mi misma. Mamita, mamita, no me abandones aquí solita, en este basurero, tengo miedo, está oscuro, hace mucho frío”.

“Mamita, mamita, no por favor. Espera. Prometo no hacer ruido, te prometo que no lloraré para que tu puedas hacer tus cosas a gusto. Podrás seguir con tus clases, tus estudios sin ningún problema. Mamita, mamita, por qué me abandonas”.

“La idea de este grupo es motivar a las mujeres, en especial a las mamás de los niños que acuden a nuestras clases”, dijo Ledezma. “Las invitamos a que se unan y podamos seguir creando oportunidades en la comunidad. Queremos ver mujeres crecer”.