Aprendizaje compartido

POR TRAVIS M. WHITEHEAD
Valley Morning Star



VANESSA JUáREZ lee una historia en español sobre dinosaurios a sus estudiantes bilingües en la escuela primaria Sam Houston, en Harlingen.

-Travis Whitehead/Valley Morning Star

¿Cómo lo dices?, Bueno, eso depende del idioma en el que estés hablando.

Los jóvenes del distrito escolar de Harlingen pueden preguntar “¿Cómo estás?” Cuándo te cruzan en los pasillos, pero podrían decir con la misma facilidad: “¿Cómo te va?”.

Es todo lo mismo, pero no exactamente, y el programa del distrito de lenguaje dual quiere que sus estudiantes comprendan todo el panorama del lenguaje.

“Me encanta”, dijo Jaidon Galván, de 10 años, estudiante de cuarto grado en la clase de doble idioma de Sylvia López, en la primaria Sam Houston, uno de las cinco academias de doble idioma designadas en el distrito.

Las otras escuelas primarias son Milam, Wilson, Lee Means y Lamar — así como la Academia de Idiomas del Mundo en la escuela intermedia de Vernon.

Cada escuela — y cada clase — busca emparejar hablantes nativos de inglés con estudiantes de inglés para que puedan aprender unos de otros. Los educadores comienzan el proceso de inmediato, en jardín de infancia.

El programa de doble idioma utiliza el modelo de Enriquecimiento de Lenguaje Dual de Gómez y Gómez, dijo Norma García, directora multilingüe del programa. García dijo que el modelo es muy “prescriptivo y específico” por nivel de grado.

“Comienza en pre-kinder, kinder y primer grado y realmente toma al estudiante del idioma inglés y al niño con dominio del inglés para decir: ‘OK, para nuestros estudiantes de inglés tu idioma materno es el español y es inglés para los niños que en casa hablan inglés,’” dijo ella. “Realmente se basa en ese idioma cuando entran a nuestros campus”.

Los niños de la clase de primer grado de Denise Rodríguez en Sam Houston estuvieron trabajando en matemáticas, una materia la cual siempre se enseña en inglés. Aprenden ciencias y estudios sociales en español y fonética en su primer idioma, anotó Rodríguez.

“Va muy bien”, mencionó Rodríguez. “Alternamos los días”.

El viernes fue día español, como lo son los lunes y miércoles. Es entonces cuando Rodríguez usa tarjetas simples para enseñar cosas como la forma correcta de pronunciar los “zapatos”, “calabaza” y “azul”: zapatos, calabaza y azul, respectivamente.

“Es aprender la S y la Z, porque es casi lo mismo”, declaró.

El distrito se puso a trabajar hace casi 10 años desarrollando un programa de lenguaje dual, recordó García.

“Antes de mi llegada aquí, el distrito le llevó todo un año planificar y estudiar los diferentes tipos de programas para el lenguaje dual”, señaló. 

“El equipo de diseño visitó diferentes programas y distritos que ya ofrecían lenguaje dual. Cuando entré, mi trabajo consistía en analizar las decisiones que habían tomado y aprobado por la junta”.

En días de español como el viernes, los maestros hablan con los estudiantes en pequeñas frases como “caminando este lado”. 

“Honramos al idioma del día”, explicó Victoria Manning, subdirectora de Sam Houston.

El programa, ahora en su séptimo año, ha tenido un éxito evidente. Los estudiantes que continúan con el programa a través de la escuela primaria ya tendrán un crédito de español I, cuando ingresen al sexto grado.

“Tuvimos un grupo de estudiantes que comenzaron en pre-K y ahora son estudiantes de sexto grado”, ella ayuda. “Ese grupo de estudiantes de sexto grado ahora puede ir a la Academia de Idiomas del Mundo”.