Camino a la relajación

Por Nubia Reyna
Redaccioón



Esthela Valdés, la fundadora y propietaria de Breathe Hot Studio, da clases de yoga localizado en North Park Plaza en Brownsville.

-Miguel Roberts/El Nuevo Heraldo

Con camisetas y leotardos a juego, docenas de mujeres de todas las edades, formas y tamaños recorren el North Park Plaza para asistir a su clase diaria de yoga en Breathe Hot Studio, donde las clases van desde Power Vinyasa con calor hasta yoga sin calor para principiantes. 

La fundadora y propietaria Esthela Valdés comentó que su estudio de yoga comenzó hace años en un lugar más pequeño donde solo tenía tres estudiantes. Dice que la pasión y la persistencia son los elementos más importantes para el éxito. 

“Nosotras, como mujeres, somos apasionadas y comprometidas por naturaleza. Por lo tanto, el ingrediente principal está ahí, implícito en nosotros. Si nos preparamos, documentamos y tenemos una base sólida para nuestro proyecto, las posibilidades de que tenga éxito son muy altas”, dijo en una entrevista en las mesas azules ubicadas fuera de su estudio. 

“Mi consejo para las mujeres emprendedoras es estudiar, educarse y hacer un enfoque real de su idea, con sus ventajas y desventajas, buscar soluciones y no escuchar a quienes dicen que no pueden hacerlo; escucha a tu corazón, nunca se equivoca”. 

Con su estudio, Valdés espera que las mujeres aprendan a sentirse cómodas con sus cuerpos y disfruten del camino de tranquilidad que brinda el yoga. Dijo que el yoga tiene que encontrarte y, aunque siempre ha estado muy activa físicamente, sentía que faltaba algo. 

“Cuando el yoga me encontró, porque tiene que ser en el momento en que sea tu turno, me sentía muy “fregona” porque estaba entrenando para un Ironman, así que fui a mi primera clase de yoga y me gustó y me hizo sentir me sentí bien y al mismo tiempo cambió un poco la idea que tenía de que el yoga era simplemente relajante; me desafió mucho porque, aunque era fuerte, porque entrenaba mucho, no tenía la fuerza necesaria para hacer las cosas que haces en yoga”, dijo. 

La empresaria dijo que cuando el entrenamiento para convertirse en maestra de yoga llegó a Brownsville y fue invitada por uno de sus amigos; dijo que dudaba por no saber si iba a tener tiempo porque el yoga no es su trabajo a tiempo completo, es diseñadora y arquitecta. 

“ Y luego todo encajó mágicamente, creo que era hora de dejar de correr en la vida y en el mundo y simplemente sentarme y comenzar a mirar dentro de mí porque eso es lo que el yoga te enseña; para conocerte a ti mismo, trabajar tu cuerpo pero no solo para un beneficio físico sino también para un bienestar total de tu cuerpo, de tu vida y de tu estabilidad”, agregó.

—nreyna@

brownsvilleherald.com