‘Se me vino el techo encima’

Por Aurora Orozco
El Nuevo Heraldo

LA FERIA — A Yolanda Guajardo se le vino el techo encima literalmente, aquella tarde del pasado 24 de junio, cuando una tormenta azotó varias ciudades del Valle del Río Grande.

La mujer, sostenida en un andador, permaneció en el centro de ayuda de FEMA para que le procesaran su solicitud.

“ Mi techo se me cayó”, recordó Guajardo mientras un agente la atendía. “Sentí mucho miedo porque no esperábamos que fuera a suceder.

Guajardo estaba en su casa con su esposo esa noche cuando comenzó a llover fuertemente y el peso del agua hizo que su techo se viniera abajo mojando gran parte de su vivienda.

“Seguimos viviendo ahí desde ese día porque no tenemos a donde ir, aunque ya me aprobaron ayuda para buscar un lugar donde vivir mientras me dicen si califico para un préstamo y reparar mi casa”.

Guajardo es una de las más de 5 mil personas que han solicitado ayuda para reparar sus viviendas tras la tormenta que ocasionó serias inundaciones en parte del Valle del Río Grande, y que hizo que el gobernador de Texas Greg Abbott emitiera una declaración de estado de desastre para las comunidades que sufrieron daños significativos por inundaciones como resultado de las tormentas eléctricas.

La declaración de Abbott incluyó los condados de Hidalgo, Cameron y Willacy.

Luego de la tragedia, la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA) instaló un Centro de Recuperación por Desastre para recibir y procesar solicitudes, el cual atiende un promedio de mil solicitudes por semana y brinda asistencia a personas con alguna discapacidad como sordera o mudas.

Casi dos meses después de las inundaciones, algunas personas permanecen en sus viviendas como Guajardo, las cuales han sido señaladas como inhabitables por inspectores de FEMA.

“FEMA ya me autorizó buscar una vivienda porque mi casa no está en condiciones para que yo viva”, dijo Guajardo, mientras recordaba esa noche que sentada frente al televisor tuvo que correr a refugiarse en una de las recámaras de su casa mientras veía caer los pedazos del techo.

“Me puse a llorar”, dijo, “sentí mucho miedo, no esperé que las lluvias fueran a causar tanto daño”.

El próximo 16 de septiembre es el último día que estará operando el centro, sin embargo, las solicitudes se pueden seguir realizando a través de la página de FEMA en internet o llamando al 1-800 621 33 62.