Desamparados por inundaciones

Por Elsa Cavazos
Redacción

Desde la inundación en junio en los condados de Cameron, Willacy e Hidalgo, muchos residentes todavía tienen que encontrar el fin a sus problemas de reparación de las viviendas.

Sin embargo, FEMA continúa intentando llegar a la mayor cantidad de víctimas posibles y brindando la mayor cantidad posible de subvenciones y asistencia, según La-Tanga Hopes, una agencia pública oficial de información.

Muchas de las víctimas de las inundaciones que han solicitado ayuda del gobierno han recibido una carta o un correo electrónico diciendo que su solicitud ha sido denegada. Sin embargo, los representantes de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias dicen que no deben desanimarse y que deben continuar tratando de recibir asistencia apelando su caso.

“Muchas personas podrían recibir cartas de no elegibles dependiendo de quién inspeccionó sus hogares. Pero les alentamos a que llamen al número de asistencia o vengan al Centro de Asistencia por Desastres y soliciten hablar con alguien en servicios legales “, afirmó Hopes.

“Una vez que revisan por qué se rechazó su caso y tienen toda la documentación requerida, deben apelar y no alarmarse”, concretó.

Varios residentes de Harlingen ya han recibido una carta o correo electrónico de no cualificado.

Una de ellas es Yuridiana Colorado, quien vive en Wilson Road en Harlingen. Recibió un correo electrónico diciendo que no calificaba para asistencia después de que un inspector visitara su casa rodante.

“ Mi casa no se inundó tanto, pero la espuma aislante se estropeó. Como no se inundó tanto como otros, el inspector dijo que era habitable”, recordó Colorado.

Mis vecinos fueron aprobados, y sus inspectores revisaron cada habitación en sus hogares y la mía no, lo que pensé que deberían haber hecho”, aseguró.

Colorado presentará una apelación y se le pidió que escribiera una carta y que alguien más la inspeccionara y le diera un presupuesto.

Johnny Rodriguez y Paula Landaverde, también de Harlingen, también fueron informados de que sus casas eran habitables por el inspector que les enviaron.

“ Mis hijos no pueden dormir en su propia habitación. Actualmente, uno está durmiendo en la sala de estar debido al moho que hay allí”, destacó Rodríguez.

Rodríguez también está intentando apelar y hacer que alguien revise los daños a su hogar.

Landaverde dijo que se sentía desanimada para continuar con el proceso, pero sigue esperando que la ayuden. Su casa y su vehículo fueron arruinados por las inundaciones.

“ Estoy cansado de toda la documentación que solicitan y de tener que volver a presentar una solicitud cuando mi casa está claramente dañada. Pero con suerte, nos ayudan”, afirmó.