Conmueve con su voz

Por Aurora Orozco
Redacción

Todo quedó en silencio la mañana del pasado 28 de febrero durante la ceremonia del Saludo Binacional, justo en la línea que divide Estados Unidos de México en el puente internacional Gateway, cuando de pronto se escuchó una voz soprano entonando el himno nacional frente a un seleccionado grupo que incluía a líderes locales, religiosos y políticos, entre otros. Era la voz de Doris Cedillo, una estudiante de la Universidad de Texas del Valle del Rio Grande.

Al término de la ceremonia, el mismo invitado de honor, Mr. Amigo Arturo Elías Ayub, se acercó a felicitar a la estudiante de ópera, diciéndole que tenía una hermosa voz.

Pero interpretar el himno nacional de Estados Unidos esa mañana ha representado un camino de lucha para Doris, quien cruza diariamente la frontera de Matamoros a Brownsville para tomar clases de música en la universidad.

“Soy de Matamoros, y ahí he crecido y estudiado, y un día decidí probar suerte e intentar entrar a la universidad en Brownsville, pero no tenía nada”, dijo Doris a El Nuevo Heraldo el pasado jueves luego de presentarse en el centro de Brownsville, muy cerca del puente Gateway como parte de un proyecto personal que busca promover el arte entre la comunidad.

“Fue muy dificil entrar a la universidad”, recordó Doris. “Me tomó alrededor de dos años poder hacerlo. Al principio fue como una aventura, la primera vez ya era tarde para audicionar, ya no alcanzaba beca. Volví a ir a la audición y me quedé y conseguí la beca, y entonces comencé a trabajar tanto en lo vocal como en lo económico, tenía que conseguir dinero para pagar los estudios, pero las puertas se me fueron abriendo poco a poco”.

El jueves, la potente voz de la menuda cantante de 25 años, solo acompañada de una pequeña bocina que sostenía en sus manos, atrajo no solo la atención de los peatones del centro de la ciudad, sino también del grupo de oficiales de Aduanas que por un momento voltearon a verla y la escucharon interpretar canciones como “Estrellita” de Manuel M. Ponce, “O mio babbino caro” de Giacomo Puccini, “Te quiero”, “Dijiste” y ‘Júrame” de María Grever.

“Es muy pesado cruzar (la frontera) todos los días, a veces lo hago en bicicleta para evitar las largas filas a pie porque no puedo llegar tarde a mis clases”, dijo Doris.

UN SUEÑO

El sueño de Doris nació cuando tenía 15 años y comenzó a tomar clases formales de belcanto en el Colegio San Juan Siglo XXI en Matamoros, enfrentando su primer reto: la falta de apoyo de sus padres quienes consideraban que no era una carrera de la que pudiera vivir económicamente.

“Al final de cuentas lo aceptaron y me he esforzado mucho para demostrarles que es una carrera con potencial y se puede vivir de ello”.

La motivación de Doris creció cuando tomando un curso de música en el estado mexicano de San Luis Potosí observaba todos los días a una pareja interpretando música de ópera.

“Pensé que sería increíble y fascinante hacerlo en esta frontera, aunque representa un reto porque muchas veces da miedo que las personas no aprecien este tipo de música que no es muy popular”, dijo.

Pero Doris se impuso el reto, convocó a través de sus redes sociales a que dieran “Like” si les gustaría que ella interpretara estas canciones en lugares públicos, y su sorpresa fue que cuando consiguió los “Me gusta” que pedía y se subió al transporte público en Matamoros a cantar ópera, y la reacción fue muy favorable.

“No pensé que las personas fueran a reaccionar así, me aplaudieron y sentí que lo apreciaron, me asombró que mi video se volviera viral”.

Con este proyecto, Doris busca que las personas se interesen por el arte y lo conozcan.

“El problema es que no tenemos los medios para podernos acercar al arte, por eso lo hago, porque las personas muchas veces no tienen recursos para pagar un boleto para ir a un evento”, argumentó.

La joven estudiante asegura que seguirá en su esfuerzo para concluir su carrera en Educación Musical con especialidad en Canto, por eso para conseguir recursos para pagar la universidad, ofrece clases de música, canta música sacra en bodas o quinceañeras, y becas que le ha dado la universidad por su buen promedio y desempeño musical.

“Mi sueño es sacar adelante los estudios de mi hermana para que pueda tener un mejor futuro e impulsar a más jóvenes mexicanos con talento teniendo mi propia escuela de música u organización”.