Golpe al narco en Condado Cameron

Por Mark Reagan
El Nuevo Heraldo

La Patrulla Fronteriza arrestó la semana pasada a un miembro del Cártel del Golfo que, según los fiscales federales, admitió haber coordinado el contrabando de casi 2,000 libras de marihuana a la semana en el condado de Cameron durante varios años, según una denuncia penal.

René García Cantú, quien les dijo a los agentes de control de drogas (por sus siglas en inglés, DEA, Administración para el Control de Drogas ) que tenía un papel de liderazgo en la organización criminal, enfrenta un cargo de contrabando en 2016 de aproximadamente 517 libras de marihuana.

El miércoles, fue arrestado después de que agentes de la Patrulla Fronteriza descubrieran un sendero que conducía al norte desde el Río Grande, cerca de La Paloma, que resultó en el arresto de García Cantú.

La noche antes de su arresto, hubo un tiroteo en Reynosa que resultó en la muerte de un oficial de policía estatal.

La denuncia penal contra García Cantú no dice por qué cruzó el Río Grande a pie, pero una comprobación de antecedentes del hombre, encaminado por la Patrulla Fronteriza, reveló que fue objeto de una investigación de narcotráfico de la DEA.

Sin embargo, el documento de acusación dice que admitió estar a cargo del contrabando de marihuana en el área de Los Indios y obtuvo una ganancia anual de $ 302,400.

Según la denuncia penal, desempeñó el papel de líder en el Cártel del Golfo desde enero de 2016 hasta enero de 2019.

Si lo que García Cantú les dijo a los fiscales es cierto, él es responsable de coordinar el contrabando de aproximadamente 309,504 libras de marihuana durante un período de tres años con una ganancia de $ 907,200.

A partir de ahora, García Cantú solo está acusado de un cargo de drogas por coordinar una carga de marihuana incautada de 517 libras interceptada el 10 de febrero de 2016, que dio lugar a tres arrestos.

Los registros judiciales muestran que la Patrulla Fronteriza arrestó en el caso, a tres personas, después de una larga persecución en vehículo, donde Roberto Torres, Lauro Castillo Tapia y Mark Anthony Rojas, arrojaron abrojos desde el vehículo en el que se encontraban durante la persecución para detener a los vehículos de la Patrulla Fronteriza.

Los tres llegaron a un acuerdo con el gobierno y fueron sentenciados a prisión en el caso.

En cuanto a García Cantú, está recluido sin fianza a la espera de más audiencias, según los registros judiciales.