Viajeros impacientes ante largas esperas en puentes

por aurora orozco
El Nuevo Heraldo

La impaciencia regresó a los viajeros que cruzan la frontera de México hacia Estados Unidos, luego que el Departamento de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU (CBP, por sus siglas en inglés) reasignó temporalmente a 750 inspectores para que asistan a la Patrulla Fronteriza y atiendan el creciente número de migrantes —la mayoría familias centroamericanas— que llegan a la frontera con México y se entregan, y los que crucen ilegalmente hacia Estados Unidos y también se entregan a las autoridades buscando asilo.

Hasta tres horas registraron el jueves y viernes algunos automovilistas para cruzar de México hacia Estados Unidos por los puentes internacionales de Brownsville.

“La fila está parada, no avanza, hice tres horas para cruzar”, dijo una mujer que no quiso ser identificada en el Puente Internacional B&M.

El miércoles, el titular de CBP, Kevin McAleenan, dijo que los cambios significarán esperas más prolongadas en los cruces fronterizos a medida que se acerca la ajetreada época de Pascua, pero agregó que era necesario abordar “una crisis operacional”.

Por su parte, Elías Rodríguez, portavoz de CBP en Brownsville, señaló que la oficina ya se encuentra buscando la forma de aliviar los retrasos que ocasiona el cierre de casetas ante la falta de oficiales.

“Entendemos el malestar de los viajeros, pero ya estamos trabajando en eso, solo les pedimos que tomen sus precauciones y calculen el tiempo para cruzar la frontera”, dijo Rodríguez.

De acuerdo a McAleenan, los oficiales reasignados estarán asistiendo a la Patrulla Fronteriza en la frontera suroeste, la cual se ha visto excedida en su capacidad y no cuenta con el personal para procesar, cuidar y transportar a las personas detenidas. Asimismo, los agentes reasignados procesarán a los migrantes que requieran atención médica.

Los 750 inspectores llegarán provenientes de toda la frontera, incluso de estados como California y Arizona, que están fuera del sector de El Paso. “Desconocemos hasta cuándo regresarán los agentes a sus labores de rutina”, dijo Rodríguez.

La Oficina de Operaciones de Campo está reasignando a los oficiales de CBP de los puertos de entrada en las áreas de responsabilidad de las Oficinas de Campo de San Diego, Tucson, El Paso y Laredo, lo que afectará la capacidad de CBP para procesar el comercio y los viajes.

Una nueva caravana de casi 2 mil 500 migrantes avanzaba el martes desde el sur de México con rumbo a la frontera con Estados Unidos, enfrentando mayor calor — y una acogida mucho menos cordial — que las caravanas del año pasado.

— Con información de Associated Press