‘Ley de Rosie’

POR MOLLY SMITH

The Monitor

 

McALLEN — Un pequeño grupo de activistas por los derechos reproductivos se paró frente al palacio municipal aquí el jueves por la mañana, cada uno agarrando una rosa mientras expresaban su apoyo por un proyecto de ley presentado en memoria de una mujer de McAllen que murió tras un aborto ilegal.

El Proyecto de Ley de la Cámara 895, también conocido como “La Ley de Rosie”, proporcionaría abortos pagados por el estado para beneficiarios de Medicaid como Rosaura “Rosie” Jiménez, quien falleció en octubre de 1977 en el Hospital General de McAllen (ahora palacio municipal) después de contraer una infección bacteriana a causa de un aborto que realizó una persona sin licencia.

Aunque el aborto era legal cuando Jiménez entró en la casa de la abortista cuatro años después de la decisión de la Corte Suprema de Roe V. Wade, la Enmienda Hyde, aprobada solo unos meses antes de su muerte, prohibió que fondos federales, como Medicaid, cubrieran el procedimiento.

Jiménez es la primera mujer que se sabe que murió a causa de un aborto ilegal después de la aprobación de la Enmienda Hyde.

La madre soltera de 27 años de edad, estudiante universitaria y beneficiaria de Medicaid, no podía pagar el procedimiento en una oficina de obstetricia y ginecología como la del hospital de la ciudad, que hoy es WholeWoman’s Health de McAllen – la única clínica de abortos del Valle del Río Grande.

“Es importante que reconozcamos que Rosie Jiménez era una de nosotros”, dijo Cathy Torres, organizadora de Frontera Fund, una organización que brinda asistencia financiera a mujeres indocumentadas de bajos ingresos del Valle del Río Grande que buscan un aborto. “Ella era nuestra amiga, nuestra prima, nuestra tía … eso es lo que ella era y eso es lo que siempre será”.

Denni Arjona, coordinadora de defensa del Valle del Río Grande por la salud de la mujer, habló de los problemas que enfrentan las mujeres con Medicaid para pagar el procedimiento de su bolsillo, incluso con la ayuda de vales proporcionados por fondos locales y nacionales para el aborto.

“Mi corazón se rompe al saber que se encontró a Rosie Jiménez con su su cheque de beca de 700 dólares en su bolso, dinero que podría haber usado para un aborto seguro pero (ella) priorizó su educación y su boleto para un futuro más brillante”, dijo Arjona. “Pienso en los pacientes y en cómo nadie debería tener que tomar estas decisiones extremas, pero en una región en gran parte de bajos ingresos, esto sigue siendo una realidad”.

Estos sentimientos fueron repetidos por activistas en el Capitolio en Austin el jueves que se unieron a la Representante Sheryl Cole, D-Austin, cuando dio a conocer públicamente su proyecto de ley, que es la primera de su tipo en el estado.

“Tenemos que permanecer unidas como mujeres, sin importar los ingresos, sin importar la raza, sin importar las circunstancias personales, porque somos las anclas de nuestras familias”, dijo la representante de primer término. “Y como anclas, tenemos que asegurarnos de que estamos a cargo de esas decisiones, y al menos, no morir”.

Texas es uno de los 34 estados, además del Distrito de Columbia, que no cubre el aborto dentro de sus programas estatales de Medicaid, según el Instituto Guttmacher. Estos estados solo lo cubren en casos de violación, incesto o cuando la vida de una mujer está en peligro, las excepciones se incluyen en la Enmienda Hyde.

Para Cole, el proyecto de ley trata tanto de garantizar el acceso al aborto como de “luchar por la asistencia del gobierno para aquellos que simplemente no la tienen”.

En un estado donde los legisladores han trabajado para aumentar las regulaciones sobre el procedimiento, Cole enfrenta una batalla cuesta arriba para que los legisladores de ambas cámaras de la legislatura apoyen la HB 895, que actualmente no tiene coautores o copatrocinadores.

Durante la sesión legislativa de 2017, los legisladores impidieron que las aseguradoras privadas pagaran por los abortos.

Pero Cole no está retrocediendo, publicando en Twitter su respuesta a un periodista que le preguntó si estaba preocupada por la “subida cuesta arriba” que enfrenta la Ley de Rosie.

“No”, tuiteó ella. “He estado enfrentando una subida cuesta arriba toda mi vida, todos aquí lo hemos hecho”.

msmith@themonitor.com