Protesta ante llegada de materiales y equipo para construcción del muro

Por Lorenzo
Zazueta-Castro
The Monitor

En medio de una modesta pero decidida protesta, el gobierno de los Estados Unidos se está preparando para comenzar la construcción de más muros fronterizos y cercas en el Valle del Río Grande en el sur de Texas, presumiblemente en tierras de propiedad federal reservadas como propiedad de refugio de vida silvestre.

Aproximadamente 40 personas se congregaron en Mission el lunes para protestar la llegada de materiales de construcción, tal como maquinaria pesada, en un área próxima a la cerca fronteriza. Una foto publicada por el Centro Nacional de Mariposas muestra una excavadora estacionada junto a su propiedad.

Integrantes de la Tribu Carrizo/Comecrudo, junto con otros opositores a la construcción del muro, se congregaron cerca del río y llegaron a las proximidades del Centro Nacional de Mariposas, en una marcha de protesta.

El equipo de construcción llegó el domingo por la tarde, tan solo unos días después de que oficiales de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos anunciaran que las excavadoras y otro equipo pesado llegarían tan pronto como el lunes, marcando el inicio oficial de los esfuerzos del gobierno por construir barreras a lo largo de los diques en Mission.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos ha dicho que planea comenzar a construir este mes en tierras de propiedad federal.

Fondos

En marzo pasado el Congreso aprobó más de $600 millones para 33 millas de nuevas barreras en el Valle del Río Grande. Mientras que el presidente Donald Trump y los principales demócratas permanecen en un punto muerto respecto a la demanda de Trump de $5.7 mil millones en fondos del muro fronterizo, el CBP ha impulsado la construcción de lo que ya está financiado.

Los fondos para 25 millas de dique-muro en el Condado de Hidalgo se aprobaron el pasado marzo como parte de una iniciativa de asuntos distintos por 1.3 millones de dólares, que también incluye 8 o más millas en el Condado de Starr.

La protesta del lunes es la más reciente después que en 2017, contratistas federales fueron descubiertos en terrenos del centro de mariposas. Este fue el primer indicio de que el área estaba programada para la construcción.

La directora ejecutiva del centro Marianna Treviño-Wright, que descubrió a los contratistas en julio del 2017, estaba entre los manifestantes el lunes y dijo que les informaron de la llegada del equipo pesado el domingo.

Agregó que el equipo se armó y colocó en terrenos al noroeste de la propiedad del centro, después de ser inicialmente entregado al Parque Estatal Bentsen-Valle del Río Grande, pero el personal les negó la entrada.

Parte de un sistema

Esta construcción ha sido descrita a menudo como cercado y la ley de financiamiento que incluyó la construcción fue respaldada por algunos demócratas en la Cámara de Representantes y en el Senado. La CBP se refiere a proyecto como un “sistema de muros fronterizos”.

De acuerdo con los diseños publicados en septiembre, la CBP planea construir 40 kilómetros (25 millas) de muros de concreto hasta la altura de los diques de contención de inundaciones junto al Río Grande (o Bravo), que forma la frontera Estados Unidos-México en Texas. Encima de los muros, la CBP instalará postes de acero de 5,5 metros (18 pies) y despejará una zona de seguridad de 45 metros (150 pies).

Los mapas dados a conocer por la oficina muestran que la construcción pasará por el centro de mariposas, un parque estatal cercano y una capilla católica centenaria junto al río.

Oposición de ambientalistas

Muchos dueños de tierras se oponen a un muro fronterizo y han prometido que pelearán si el gobierno federal trata de expropiar sus propiedades. Las disputas en las cortes sobre esas tierras pudieran durar semanas, incluso meses.

La CBP dijo en su comunicado que planea comenzar la construcción en tierras federales. Los activistas ambientales prevén que el gobierno usará tierras que son parte del Refugio Nacional de Vida Silvestre del Valle el Río Grande.

El refugio está formado por decenas de parcelas de tierras adquiridas en los últimos 40 años para crear un corredor para especies en peligro y otros.

El Departamento de Seguridad Nacional puede dispensarse de las restricciones ambientales para construir un muro fronterizo y emitió su dispensa para el condado Hidalgo en octubre. Una coalición de grupos ambientalistas ha demandado ya a la dependencia por su uso de las dispensas, argumentando que la construcción del muro afectará a ocelotes, aves raras y otras especies en tierras de refugio usadas como hábitat. Esa demanda sigue pendiente.

— Con información de la AP