Rechazan apelación de sentencia

POR MARK REAGAN
El Nuevo Heraldo

La 13° Corte de Apelaciones rechazó el jueves una apelación presentada por un hombre condenado junto con su hermano, un ex agente de la Patrulla Fronteriza, en la muerte a tiros de un hombre de Honduras encontrado desnudo y sin cabeza flotando en la Laguna Madre durante las vacaciones de primavera en 2015.

Eduardo Luna Rodríguez, de 28 años, apeló su sentencia de vida sin libertad condicional más una sentencia de 50 años por un asesinato capital por cometer asesinato en el curso de represalias y el cargo de participar en actividades de delincuencia organizada al poseer con la intención de distribuir una sustancia controlada por un monto mayor de 400 gramos.

Durante su juicio en 2017, un jurado encontró a Luna Rodríguez culpable de asesinato capital, asesinato y dos cargos de participar en actividades delictivas. Eduardo, junto con su hermano mayor, el ex agente de la Patrulla Fronteriza Joel Luna, de 33 años, su hermano mayor, Fernando Luna Rodríguez, de 38 años, Aaron Rodriguez Medellín, de 26 años, y Nestor Manuel Leal, de 22 años, mataron a tiros a José Francisco Palacios-Paz, de 33 años, el 10 de marzo de 2015, porque el grupo creía que Palacios-Paz iba a informar a las autoridades policiales sobre sus actividades de contrabando y venta de drogas.

El caso atrajo la atención nacional debido a la naturaleza en la que fue asesinado Palacios-Paz, le dispararon en una tienda de llantas en Edinburg y luego decapitado y arrojado en las aguas de la Isla del Padre Sur mientras miles de turistas de todo el país celebraban durante las vacaciones de primavera. No solo eso, el estado de Joel como agente de la Patrulla Fronteriza también capturó intrigas.

Las autoridades arrestaron a Joel, quien trabajó como agente durante seis a siete años, en la estación de la Patrulla Fronteriza de Hebbronville luego de que los investigadores encontraron su insignia de Patrulla Fronteriza entre contrabando dentro de una caja fuerte que incluía un poco más de dos libras de cocaína, 17 gramos de metanfetamina. Una pistola antigua estilo 1911 con San Judas grabado en el lateral, una pistola calibre .22 y 26 paquetes de dinero en efectivo por un total de casi 90 mil dólares.

En la apelación de Eduardo, el argumentó que había insuficiente testimonio para corroborar el testimonio de testigos; que el tribunal de la corte abusó su discreción al anular las objeciones que permiten al estado llamar a un experto no revelado previamente y a un testigo; que el tribunal abusó de su discreción al negar una moción de continuidad para permitir que la defensa investigue si necesitaba expertos para refutar al perito y testigo no revelados; y que un conjunto acumulativo de errores exigía una reversión de la condena y sentencia.

En sus 16 páginas, la corte de apelación recontó cómo la experta no revelada, Jennifer Smith, una analista forense con Lab Corps, testificó que las dos muestras de sangre de la tienda de llantas de Eduardo concuerdan con el AND de Palacios-Paz. Ese documento también detalla cómo los mensajes de texto y los pings de la torre del teléfono celular mostraron a Eduardo viajando desde Edinburg hacia la Laguna Madre el 10 de marzo de 2015, lo que corroboró el testimonio de Fernando.

Fernando llegó a un acuerdo con los fiscales y recibió una sentencia probatoria de 10 años a cambio de su testimonio contra sus hermanos y cómplices. Se le ordenó ser deportado después del procedimiento, según el expediente de la corte.

El fallo establece que hubo suficiente testimonio para corroborar el testimonio de testigos, que el tribunal de primera instancia no abusó de su criterio y que no hubo un conjunto acumulativo de errores.

El fiscal de distrito Luis V. Sáenz dijo que la condena se mantuvo debido al arduo trabajo del fallecido Gustavo Ch. Garza, el asistente del fiscal de distrito que pasó más de un año trabajando con varias agencias federales para juntar las piezas y condenar a los responsables de la muerte de Palacios-Paz.

“A través de la sangre, el sudor y lágrimas, Gus pintó minuciosamente la historia que fue la tragedia del asesinato de Palacios-Paz. No solo encontró justicia por la muerte de un hombre inocente, sino que también ayudó a erradicar la corrupción dentro de las filas de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos”, dijo Saenz en un comunicado. “Su trabajo va a tener efectos duraderos no solo en nuestra comunidad, sino también en nuestro Estado y Nación. Gracias, Gus, tu tenacidad y dedicación ganaron el día, que descanses en paz sabiendo que viste que se hizo justicia”.

Garza falleció en diciembre.

En cuanto a los demás acusados, un juez sentenció a Joel a 20 años en prisión por relacionarse con actividad criminal y hallarlo no culpable de asesinato capital y asesinato. Su liberación sería a finales de 2035.

Medellin alcanzó un acuerdo con la fiscalía y obtuvo una sentencia de 15 años por asesinato y saldría libre a mediados de 2030. Leal también alcanzó un acuerdo con la fiscalía y obtuvo una sentencia de 15 años por asesinato y, como Medellin, saldría libre a mediados de 2030.