Los retos del Muro

Por Rick Kelley
Valley Morning Star

LOS INDIOS — La reciente visita del Presidente Donald Trump al Valle del Río Grande en misión de estudio fue alabada por algunos y condenada por otros como maniobra política.

Pero muchos oficiales experimentados de las agencias del orden en la frontera están de acuerdo en por lo menos un efecto positivo de la visita, que era cambiar el debate de la inmigración de su eje usual Washington-California-Nueva York al Valle del Río Grande.

“El muro fronterizo es diferente en el Sur de Texas que el muro fronterizo en California, Arizona o Nuevo México, donde no hay río”, dijo el Alcalde de Los Indios, Rick Cavazos, quien se retiró después de 24 años de trabajar en la Patrulla Fronteriza, gran parte de ese tiempo dedicado a vigilar el Condado de Cameron.

El muro fronterizo en el lejano oeste está colocado en la línea que define lo que es Estados Unidos y lo que es México, y no hay obstáculos.

Pero aquí en el Valle del Río Grande, el serpenteo y las vueltas del Río Grande que sirve para demarcar la frontera internacional, y las medidas de control de inundaciones colocadas para mantenerlas dentro del dique, han creado un páramo que complica enormemente la labor de las agencias del orden en la frontera.

Las razones

El tipo de personas que cruzan importa.

Para poder explicar la situación a lo largo del Río Grande, dice Cavazos que uno tiene que distinguir entre el tipo de personas que buscan cruzar – los que buscan asilo, los narcotraficantes y los delincuentes.

Los Indios tiene aproximadamente seis millas de muro fronterizo, en su mayoría vigas de acero hundidas en concreto y colocadas lado a lado hasta una altura de aproximadamente 30 pies. Estas han sido colocadas del lado interno, del lado de Estados Unidos del sistema de diques de control de inundaciones debajo de la carretera de caliche que corre a lo largo de la parte superior del dique.

Lo que eso significa, dados los siglos de serpenteo del río y las inundaciones, que la frontera real puede estar tan cerca como 50 yardas, o tan lejos como una milla o dos, de la cerca física.

Dentro de esa zona es donde encuentran su refugio los que buscan asilo. Y no tienen que pasar un muro para hacerlo.

“ Para propósitos de discusión, asumamos que ya construyeron el muro y que abarca todo el Valle”, dijo Cavazos. “Las personas que buscan asilo cruzarán de todas maneras, y mientras que estén del lado norte del río, en el lado de Estados Unidos del río, y vienen subiendo, la Patrulla Fronteriza tendrá que recogerlos de todas maneras, detenerlos, transportarlos hasta el centro de procesamiento y, lo más probable de la manera como están las cosas ahora, se les dará una fecha en la corte y continuarán su viaje a otras partes del interior de los Estados Unidos.

“El muro fronterizo esencialmente no detendrá a los que buscan asilo por el hecho que se tiene esta laguna, o esta distancia, entre el muro fronterizo y el río”, agregó. “En contraste, en California, Arizona y Nuevo México, no hay ninguna duda porque el muro fronterizo está construido en el límite fronterizo internacional. Si están en el lado sur del muro fronterizo, están en México. Si están en el lado norte, están en Estados Unidos”.

Muro detiene delincuentes

Cavazos, quien participó en la mesa redonda de discusión del jueves con el Presidente Trump en McAllen, dijo que un muro no resolverá todos los problemas de la frontera en el Valle del Río Grande y en otras partes.

Actualmente hay algunos muros – algunos nuevos, algunos viejos y porosos – a lo largo de las 654 millas de la frontera de Estados Unidos con México que se extiende mil 954 millas, de acuerdo con el Departamento de Seguridad Interna.

Un muro es solo una de las herramientas usadas por agentes de la criminología en la frontera en lo que él llama un muro “con tres partes de apoyo” – adecuado para el personal de la criminología y vigilancia en vídeo.

“Ahora, vayamos al grupo de contrabandistas, los narcotraficantes, los extranjeros criminales y semejantes”, dijo Cavazos. “Esos individuos, probablemente detengan ese tráfico. “No quieren ser atrapados en esa área de contención entre una barrera y el río, porque ellos saben que la Patrulla Fronteriza muy probablemente podrá aprehender ese tráfico porque están cruzando tierra de nadie en esa área de contención, y por lo tanto la Patrulla Fronteriza obviamente patrullará esas áreas.

“Las barreras van a hacer más lento su paso, y algunos intentarán escalarla, pero dará tiempo suficiente a la Patrulla Fronteriza con la tecnología, la vigilancia en video y demás, para efectuar realmente un arresto”, agregó. “Hasta ahora esos individuos involucrados en el contrabando de drogas o hasta probablemente extranjeros criminales que obviamente no quieren ser atrapados por la Patrulla Fronteriza, entonces ellos tendrán que descifrar otra manera para rodear esta infraestructura, esta barrera, sea para de alguna manera escalarla rápidamente o intentar rodearla por las lagunas donde no hay muro fronterizo”.

Para criminales o contrabandistas, el santuario de estar en suelo de Estados Unidos o hasta del lado sur del muro no es una de sus preocupaciones.

Su prioridad es no ser atrapados.

En las filas frontales

Las seis millas de muro fronterizo o cercado en el área de Los Indios fue colocada hace como 10 o 12 años, dijo Cavazos.

En lo que seguro parece una aberración, la decisión de donde colocar las cercas no la tomaron los burócratas en Washington, sino que la opción se dejó a cada Area de Responsabilidad individual de la Patrulla Fronteriza (AOR por sus siglas en inglés), a quienes se le dijo esta es la cantidad de pies de muro que tienen, ustedes deciden donde la necesitan más.

Librado Rodríguez vive en la comunidad de El Ranchito al este de Los Indios. El muro fronterizo allí se yergue por encima de su patio, y el Río Grande está a 100 o más yardas de distancia.

El dice que ha vivido allí durante seis años, y quienes suben el muro – generalmente varones jóvenes atléticos, pero algunas veces mujeres – comúnmente pasan por arriba.

Un sospechoso criminal fue sacado a rastras de un espacio por el cual solo se podía pasar así debajo de su casa, dijo, y arrestado por agentes de la Patrulla Fronteriza.

Pocos han cruzado el muro escalándolo en los pasados meses. La Patrulla Fronteriza instaló placas para desviar a los que intentan escalar por arriba de la cerca en varios cientos de pies, las cuales impiden a los escaladores pasarse por arriba.

rkelley@valleystar.com