BOCA CHICA: Construcción de nave espacial de SpaceX finalizada

POR STEVE CLARK
El Nuevo Heraldo

No es primera vez que el mundo ha escuchado de la Playa de Boca Chica, Texas.

La tranquila playa a 24 millas al este de Brownsville quedó bajo la atención de los geeks del espacio de todo el mundo en el 2011 cuando Space Exploration Technologies con sede en Hawthorne, California, anunció que era contendiente, junto con Florida y Puerto Rico, como lugar de lanzamiento del primer cohete comercial del mundo.

El foco de atención aumentó de intensidad cuando Texas ganó la competencia y especialmente el 22 de septiembre de 2014, cuando Elon Musk, el visionario director y diseñador en jefe de SpaceX, se presentó para la ceremonia de colocación de la primera piedra en el lugar acompañado por el entonces gobernador Rick Perry.

Repentinamente, Boca Chica se ha convertido en el lugar más interesante en el mundo para los observadores del espacio, ahora que se yergue un reluciente cohete sobre la maleza después de ser ensamblado a plena vista del público saliendo de la Carretera Estatal 4.

El vehículo revestido de acero inoxidable, con un aspecto sin duda retro, es un prototipo experimental del “Starship” de SpaceX (anteriormente la nave espacial Big Falcon, que la compañía planea volar alrededor de la luna y eventualmente a Marte con humanos a bordo.

Hasta hace aproximadamente seis semanas, el sitio Boca Chica contenía un hangar temporal, tanques de combustible, antenas de rastreo y una matriz solar – pero ningún cohete como evidencia. El 23 de diciembre, Musk comenzó a compartir fotos en tweeter del ensamble previo del prototipo, entonces el 5 de enero compartió que la compañía estaba tratando de tener la primera prueba del vuelo “Hopper” en cuatro semanas, aun cuando ocho semanas era más probable “debido a problemas imprevistos”.

El 10 de enero, Musk compartió fotos del prototipo terminado, llamado el Starship Hooper”, y señaló que será usado para despegue vertical no-orbital y pruebas de aterrizaje similares al programa Grasshopper VTOL de SpaceX, que se hizo en el 2012 y 2013, en las instalaciones McGregor de prueba de la compañía. Las pruebas del Hopper conllevan el lanzamiento del cohete a una altitud de cientos de miles de pies, luego, idealmente, volviendo a aterrizarlo intacto.

Musk también compartió en tweeter que la primera versión orbital, que será más alta y con piel más gruesa y una curva más suave de la nariz, debe ser terminada “alrededor de junio”.

El Starship Hopper que se probará en Boca Chica se alimenta por tres motores Raptor a base de oxígeno-líquido/metano desarrollados por SpaceX.

El Starship real será impulsado a orbita por siete motores Raptor que formarán el Súper Heavy Booster (anteriormente el Cohete Big Falcon). El Starship y Super Heavy juntos tendrán una altura de 338 pies, alrededor de la altura de un edificio de 31 pisos, y ambas etapas serán reutilizables.

SpaceX planea enviar Starships sin tripulación a Marte tan pronto como el 2022 y cohetes tripulados al Planeta Rojo posiblemente para el 2024. El multimillonario japonés Yusaku Maezawa ya ha reservado pasaje a bordo del Starship para un viaje alrededor de la luna en el 2024.

Starship Hopper no tiene 338 pies de altura, pero aun así es enorme, y es una asombrosa vista al cielo y a tiro de piedra del Golfo de México, esperando que alguien encienda el cerillo.

“Se necesitaba hacer realidad”, Musk compartió en tweeter el 11 de enero, mientras señalaba que futuras versiones del cohete “deben ser más puntiagudas”.

Gil Salinas, anterior vicepresidente ejecutivo del ahora extinto Concejo de Desarrollo Económico de Brownsville, se reunió primero con Elon Musk y el equipo de SpaceX en el 2011, y fue parte de las negociaciones para traer a la compañía al Valle del Río Grande. Entonces, se encontraba todavía en “modalidad inicial” y había lanzado solo dos o tres cohetes con éxito, dijo Salinas.

“Nadie entonces vio lo que SpaceX sería hoy – uno de los mayores innovadores de nuestro tiempo”, dijo él.

Salinas dijo que durante múltiples juntas con Musk observó lo bien que el director de SpaceX comunicaba su visión y dirigía a su equipo a pesar de los considerables retos del proyecto entonces. El hecho que ha resultado en un prototipo de nave espacial – uno de aspecto muy padre de hecho – en Boca Chica lo describe él como algo “asombroso e increíble”.

“Esto es un gran logro para Texas y el Valle del Río Grande”, dijo Salinas. “Saber que Brownsville será parte de hacer historia en esta era de “nuevo espacio’, que tuve la oportunidad de trabajar en el proyecto desde sus inicios en mi comunidad y mi Playa Boca Chica, es algo que llevaré muy cerca del corazón por un largo, largo tiempo”.

“Se necesitaba hacer realidad”, Musk compartió en tweeter el 11 de enero, mientras señalaba que futuras versiones del cohete “deben ser más puntiagudas”.

Starship Hopper no tiene 338 pies de altura, pero aun así es enorme, y es una asombrosa vista al cielo y a tiro de piedra del Golfo de México, esperando que alguien encienda el cerillo.

SpaceX planea enviar Starships sin tripulación a Marte tan pronto como el 2022 y cohetes tripulados al Planeta Rojo posiblemente para el 2024. El multimillonario japonés Yusaku Maezawa ya ha reservado pasaje a bordo del Starship para un viaje alrededor de la luna en el 2024.

El Starship Hopper que se probará en Boca Chica se alimenta por tres motores Raptor a base de oxígeno-líquido/metano desarrollados por SpaceX. El Starship real será impulsado a orbita por siete motores Raptor que formarán el Súper Heavy Booster (anteriormente el Cohete Big Falcon). El Starship y Super Heavy juntos tendrán una altura de 338 pies, alrededor de la altura de un edificio de 31 pisos, y ambas etapas serán reutilizables.

Musk también compartió en tweeter que la primera versión orbital, que será más alta y con piel más gruesa y una curva más suave de la nariz, debe ser terminada “alrededor de junio”.

El 10 de enero, Musk compartió fotos del prototipo terminado, llamado el Starship Hooper”, y señaló que será usado para despegue vertical no-orbital y pruebas de aterrizaje similares al programa Grasshopper VTOL de SpaceX, que se hizo en el 2012 y 2013, en las instalaciones McGregor de prueba de la compañía. Las pruebas del Hopper conllevan el lanzamiento del cohete a una altitud de cientos de miles de pies, luego, idealmente, volviendo a aterrizarlo intacto.

sclark@brownsvilleherald.com