JOSEPH BENEDICT COULTER


BROWNSVILLE, TX — El Sr. Joseph B. Coulter, DVM, falleció de la familia, iglesia, amigos, profesión, y de la ciudad a la que amaba el miércoles, 2 de enero de 2019. Las personas que deja atrás siempre extrañarán su sabiduría, ingenio, y guía; los animales que deja atrás han perdido al veterinario más compasivo que cualquier criatura pudiera haber buscado.

Era verdaderamente un hijo de Brownsville, nació en una pequeña casa al este de la ciudad el invierno de 1925. La familia del joven Coulter se mudó a Mission, Texas, en los años 1930, pero varios años después retornó Coulter y su hermano menor, Jim, para terminar su educación en escuelas de Brownsville. Ambos jugarían fútbol para los Eagles cuando no montaban caballo, iban de cacería o de pesca en las resacas, y forjaban largas amistades.

Coulter se graduó de la preparatoria Brownsville en 1942, a solo unos meses después del ataque a Pearl Harbor en diciembre de 1941. El día después del ataque, durante una asamblea escolar, él y sus compañeros de clases habían sido retados para vengar las atrocidades cometidas en Hawaii. Coulter estaba listo para el reto, viendo la oportunidad de servir a su país también como una forma de liberación de los días posteriores a la Depresión en el Sur de Texas. Esta era una salida. Coulter se inscribió en Brownsville Junior College, un curso de estudio que inició solo para esperar a cumplir 17 años cuando podría ya enlistarse en la Marina. En su autobiografía en el 2017, relató que este era un mejor plan que esperar hasta cumplir 18 y ser reclutado en el Ejército. Salió de Brownsville en enero de 1943 y entrenó como maquinista, extendiendo sus habilidades aprendidas más adelante en el taller de máquinas de su padre cerca de la calle Zaragoza en Brownsville. Por casualidad un día en San Diego, vio un aviso buscando marineros para servir en la flotilla de submarinos de la marina, y se echó su destino. Después de entrenarse en Seattle, su primer estación de deber fue Dutch Harbor, Alaska. Fue aquí, en diciembre de 1943, que se enteró de la inoportuna muerte de su padre a la edad de 45 años. Las cartas enviadas a su madre desde Alaska y otros lugares en el Pacífico hablaban de su amor y preocupación por ella, su hermano y el futuro que ahora tendrían que construir en Brownsville sin un esposo, padre y sostén de la familia.

Al finalizar la guerra, con una nueva Iniciativa GI en la mano, Coulter retornó a Brownsville a planear su futuro y terminar su educación. Su decisión de estudiar medicina veterinaria presuntamente se derivó de la ausencia de cursos de matemáticas en el plan de materias de Texas A&M para veterinarios aspirantes, pero otros afirman que él estaba destinado para cuidar animales desde niño. Durante este estudio, en un viaje a casa en el verano de 1947, conoció a un miembro pelirrojo del clan Loop. El y Elaine estuvieron casados durante 63 años hasta la muerte de ella en el 2011.

Al graduarse en 1950, Coulter y su joven esposa retornaron por última vez a Brownsville a comenzar su vida juntos y para establecer su veterinaria. Era el único doctor veterinario varios meses antes de integrarse al Brownsville Veterinary Hospital y pasar los siguientes 67 años haciendo lo que amaba. Trataba a todas las criaturas durante su carrera, desde preciosas mascotas de familia a manadas de ganado de ambos lados del Río Grande a habitantes del zoológico Gladys Porter en sus primeros días en los años 1970. Fue el veterinario con licencia mayor cantidad de años en el estado de Texas hasta que complicaciones con su visión forzaron su retiro en el 2017. Hasta ese entonces, el personal y pacientes del Brownsville Veterinary Hospital fueron muy, muy queridos por él, y una fuente de gran orgullo.

El personificaba los ideales y estándares de La Más Grande Generación de esta nación, valorando la fe, la familia, el servicio y arduo trabajo. Brownsville’s Central Christian Church, Chamber of Commerce, North Brownsville Little League, Rotary International, el Puerto de Brownsville, International Boundary and Water Commission, Texas A&M’s College of Veterinary Medicine y el Texas Veterinary Medical Association son solo algunas de las organizaciones loables a las cuales Coulter contribuyó su tiempo, talento y perspectivas. Es justo asumir que cada una es mejor por causa de él.

Su fe y devoción a Central Christian Church era firme. Esta preciosa congregación estuvo allí en los buenos momentos y en los malos, especialmente apoyándolo en los tiempos de tristeza. Le ayudaron a cargar con la pérdida de su hijo primogénito Steven en 1950, en el fallecimiento de su nieta Lauren en 1985, en la pérdida de su madre, Mabel a la edad de 100 años en 1999, y durante el largo adiós a Elaine en el 2011. Al final de esa ardua batalla, tuvo la extrema fortuna de encontrar una compañera para reiniciar su vida. Se casó con Betty Houghtaling en 2012 y amó entrañablemente la vida que crearon juntos y la felicidad que compartieron.

Además de su esposa, le sobrevive su hermano Jim, de Kerrville, Texas; sus cuatro hijos Nancy (Joe) Gayman de Brownsville, Bárbara (Paul) Goodman de Gulfport, Florida, CDR Joseph M. “Pepper”, US Navy Ret. (Jill) Coulter de Tampa, Florida, y John (Holly) Coulter de San Antonio, Texas; sus cuatro nietos Kaitlin Coulter de Newton, Massachusetts, Heather Coulter Jiménez de San Antonio, Joseph B. “Trey” Coulter III de Tampa, y Allen Coulter de San Marcos, Texas y tres bisnietos: Addyson y Coulter Jiménez y Collin Joseph Coulter Brown.

En una conversación murmurada en una estadía en el hospital, compartió su versión de este tributo. “Lamento que no tenga suficiente tiempo para expresar mi agradecimiento a todos los que han bendecido mi vida, a aquellos que me han ayudado a lo largo del camino”. Su gratitud incluía a su esposa y a su familia extendida, sus hijos y sus esposos, a los asistentes incondicionales de Central Christian, pero curiosamente, los primeros en su lista eran los japoneses. Si no hubiera habido una guerra, continuo, no habría podido tener una educación, convertirse en veterinario, regresar a la ciudad que amaba y construir la vida de servicio a su Dios, su familia y su comunidad. A los 93 años de edad, no más el vengador, Coulter era solo un hijo fiel de Brownsville expresando su amor, humildad, y agradecimiento.

La familia Coulter desea extender sincera gratitud a Faith y Bobby Boynt, Pam Vidos, y a los hijos de Betty, Cheryl de la Fuente, y James Houghtaling Jr., por todo el cuidado y asistencia que cada uno le proporcionaron. El amor, risa, y compasión de ellos alargaron su vida muchos años, una bendición para todos nosotros.

Un servicio memorial será en Central Christian Church, 1100 E. Alton Gloor Blvd., en Brownsville el lunes, 7 de enero de 2019, a las 11:00 a.m. Un sepelio privado será en una fecha posterior.

En lugar de flores, quienes deseen conmemorar la vida y memoria de Coulter pueden hacerlo por medio de donaciones a Central Christian Church a nombre de Coulter o a Donja’s Dogs, una organización de rescate de animales de Brownsville 501(c)(3) que rehabilita y consigue hogares para los animales abandonados maltratados del refugio. Los Donativos pueden enviarse a Donja’s Dogs, c/o Becky Haley, 4085 N. Central Avenue, Brownsville TX 78526.

Pueden enviar sus condolencias y/o firmar el libro de visitas en garzamemorialfh.com